Celebraron el 25° Aniversario de los remates de queso artesanal de Cardona, destacando su permanencia y recordando a sus gestores

Agro Ciudad
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Héctor Elizalde recordó aquel primer remate del 21 de julio de 2001, “fue un fracaso total”, pero después empezó a fortalecerse hasta pasar 25 años y convertirse en un emprendimiento único en el país”.

Este jueves no fue un día más en la vida comercial de los remates de queso artesanal de Cardona, dado que celebraron el 25° Aniversario de una propuesta que impulsaron un grupo de productores en 2001 y que prendió de tal manera que un cuarto de siglo después, se mantiene fuerte, siendo referente del comercio de queso artesanal en el país.

La actividad comercial sigue a cargo del rematador Ernesto Bentancur, quien junto a su hijo Juan, llevan adelante la bajada de martillo, como la gestión de cada jornada, mientras que la tarea técnica está a cargo de Paola De León de Nueva Helvecia. Productores y compradores llegan al ex Abasto Municipal de Cardona, desde diferentes puntos del país.

25 años después “nos encuentra muy afianzados”

Bentancur, en diálogo con Centenario recordó que el primer remate fue el 21 de julio de 2001, hace 25 años, “por suerte hoy nos encuentra muy afianzados, muy bien, solo precisaríamos un lugar un poquito más grande para lo que vendemos, pero nos vamos remediando con lo que tenemos”. Destacó que la Intendencia de Soriano presta el lugar, pero “también tiene su beneficio porque se cobra el 1% municipal a los vendedores y eso va volcado a la Comuna, porque si ese queso se vende en la calle, la Intendencia no cobra”.

Dijo estar “muy conforme” con el desarrollo de cada actividad comercial, reconociendo estar “medio cansadito ya”, pero igual “estamos con muchas ganas de trabajar y vamos a seguir hasta que las tabas nos den”. Comentó que se cuenta con la tarea de su hijo, Juan Bentancur, “que es el que maneja el martillo, y yo por ahora estoy administrando, remato de vez en cuando”. Mencionó que la oferta de este jueves, contó con 11.000 kilos de queso a disposición de los clientes, contándose con los compradores de siempre, que llegan desde diferentes lugares.

Sobre los productores que acercan el queso, comentó que es un poco variable, “algunos se van para la leche, pasando a ser remitentes, no hacen más queso, otro vendió el campo, otro alquiló, ha ido cambiando, hoy contamos con esa cantidad de producción, y creo que es buena, en un año que ha tenido problemas toda la lechería, que han tenido problemas las empresas, nosotros hemos sorteado todos los problemas, tenemos buenas ventas y con promedios por remate que rondan los 226 pesos”.

En cuanto a los quesos que se ofrecen, mencionó que principalmente es el semiduro de la quincena, “contamos con muy poco estacionado de tres meses, porque a la gente no le conviene estacionar porque pierde kilos, pierde espacio, y si es verano necesita aire acondicionado o precisa cámaras, el productor chico tiene que salir del queso a los 15 días, aparte se hace del dinero para surtirse”.

Destacó que se cuenta con mucha gente que ha acompañado el remate de queso desde su inicio, hace ya 25 años, “impulsores de aquella época, productores que han confiado en nosotros, la verdad que es una gran alegría que nos sigan acompañando”, mencionando entre otros a quienes comenzaron la actividad como el caso de Elizalde, Celio y Cedrés”.

En cuanto a las expectativas para la primavera, mencionó que va a haber mucha leche, “el tiempo ha venido bien para la lechería, hubo un poquito de seca ahora, pero ya estos días llovió bien, ha hecho que los verdeos vengan y no hay mucho frío”.

“Con la ayuda de mucha gente se ha salido adelante”

También dialogamos con otro de los referentes como fundador, productor y administrador de los remates, quien participó de los remates hasta el año 2013, que se alejó de la actividad quesera 2 años después, pero que continúa igual estando cerca desde hace 25 años.

Recordó aquel primer remate, indicando que “fue un fracaso total”, agregando que esa primera actividad se puso a consideración de los compradores, 8.000 kilos de queso, se vendió solamente el 20%. “Pero como toda cosa cuesta y lo que ha costado ha valido hasta ahora, gracias a Dios, donde con la ayuda de mucha gente se ha salido adelante. Yo estoy retirado hace muchos años, pero siempre doy una vuelta”.

Consultado sobre qué falló aquel 21 de julio de 2001, mencionó “falló el mercado del queso, estaba en manos de muy poca gente y de mucho poder, vamos a decir clarito como era la cosa. Y ese día cuando terminó el remate, gritaron los grandes compradores en el mercado, mandamos nosotros, no manda más nadie. Pero resulta que tiempo después, los mismos que gritaron, vinieron a comprar a nuestro galpón. Después de ese momento empezó a fortalecerse hasta pasar 25 años y ver lo que estamos viendo hoy, un emprendimiento único en el país, no ha habido otro y no creo que sea fácil armar de vuelta otra propuesta así”, comentó el productor.

Aseguró que el remate “es muy cristalino”, es “oferta y demanda”, como es “cualquier remate público, a veces está bien, a veces está regular, a veces está mal, y hay que adaptarse a eso, a ese mercado”.

Elizalde recordó a mucha gente que estuvo presente a lo largo de este cuarto de siglo, “que fueron testigos e impulsores de la actividad y de su permanencia”.

Celebración. En la imagen, parte de los vendedores y compradores de los remates de queso artesanal de Cardona durante la jornada de celebración y actividad comercial.

Uno de los fundadores. En la imagen, Héctor Elizalde, uno de los fundadores de los remates, presente ayer en el ex Abasto Municipal.

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