Rodó: Taparon con el logo del centenario el cartel que tiene la imagen de Chela Valdez

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Una lona impresa con el logo del centenario de la nominación como pueblo José Enrique Rodó, con la palabra Bienvenidos, fue colocada sobre el cartel que contiene la imagen de Chela Valdez, una de las cuatro madres vivas en Uruguay que aún esperan saber el destino de sus hijos, en su caso Luján Sosa Valdez, desaparecido en 1977 en Buenos Aires, durante la dictadura militar que azotó a Uruguay y Argentina.

Esa imagen fue colocada en mayo durante el mes de la memoria y el Concejo Municipal de Rodó, había autorizado se mantuviera durante el mes de junio, ante pedido de la concejal Marta Armand Pilón (FA).

La cartelera pública donde se encuentra la imagen de Chela abrazada a una margarita, con la inscripción “no hay feliz días para una madre que no sabe donde está su hijo”, se encontraba a pocos metros y sobre un lateral del palco de autoridades que había sido instalado junto a la ex estación del ferrocarril y donde se ubicaron entre otros el Presidente de la República, Luis Lacalle Pou.

La lona con el logo que tapó por completo esa imagen imagen, fue asegurada con precintos, lo que hizo imposible se pudiera observar el contenido de la cartelera.

El Alcalde de la localidad, Washington Loitey dijo anoche a Centenario que la lona con el logo debía colocarse en algún lugar y que luego del acto se sacó. Por su parte el diputado Enzo Malán que también habló con el Alcalde para saber detalles de esa acción, señaló al Periódico que el titular del gobierno local reconoció que se trató de un error.  A esa situación se agregó el retiro de las margaritas de papel ubicadas al pie del cartel de Chela Valdez. Eso fue porque se cortó el césped justificó el Alcalde, aunque las mismas se repusieron después de pasada la ceremonia aniversario.

En los 100 años de mi pueblo

Sara Michelena, una vecina de José E. Rodó, se refirió a este hecho, en el siguiente escrito: “Él hubiese estado allí. Seguramente encontrándose con viejos compañeros de escuela y acompañando a su madre en esta fiesta familiar popular. Seguramente a pesar de la distancia y del trabajo o quizás recientemente jubilado estaría recordando anécdotas y travesuras de sus años en su Paraje Corralito.

Sin embargo, no está. ¿Qué estaría pensando Chela en este día de fiesta? No tengo certeza si aún lo espera, pero sí es una de las cuatro mamás que en este Uruguay quedan vivas, esperando saber dónde están sus hijos.

Chela estaba presente en ese lugar. Cercano al escenario que se armó para que las autoridades nacionales, departamentales y locales, apreciaran a la banda militar que entonaba las estrofas del himno nacional, como también el desfile cívico militar que para la ocasión se realizó.

Numéricamente era un desfile más militar que cívico. Uno se pregunta por qué. En los 100 años de creación del Pueblo hoy villa, hay numerosas organizaciones sociales, culturales y educativas tanto del ámbito público como privado. Sin embargo, varias faltaron.

Volviendo a Chela… ella estaba allí. En una cartelera. Allí estaba desde hacía días, abrazando una margarita. A esa margarita que le falta un pétalo.

¡Pobre Chela! No pudo ver el acto, ni el desfile. Ni la gente que se reencontraba con abrazos y algarabía. De esa forma que ella ha soñado volverle a dar a su hijo Luján Alcides. Un bonito logo que refería al aniversario de nuestro pueblo, no encontró otro lugar para instalarse, que no fuera sobre el de ella. La dejó a oscuras. La dejó sin que la vieran. Sin miradas.

El logo inoportuno le sacó la oportunidad de preguntarle a tantos militares presentes, a pesar de ser jóvenes y de no haber estado en aquel año 1977, cuando lo desaparecieron. Quizás alguno de ellos supo o les contaron dónde poder encontrar a su querido Luján Alcides. Tan solo tenía 19 años la última vez que lo vio.

El logo inoportuno no le permitió mirar a los ojos a cada una de las autoridades presentes. El logo inoportuno no quiso incomodar a los visitantes.

El logo inoportuno, no pensó en ella, ni en los jóvenes que necesitan conocer la historia de su gente. Que la conocen a ella y no pudieron conocer a su hijo Luján Alcides. El logo inoportuno no dejó que los niños preguntaran porqué esa abuela abrazaba una margarita incompleta.

Pero muy cerquita de allí estaba la razón del nombre de mi pueblo. Estaba José Enrique Rodó, quien recibió otra placa más por su aniversario. Pero olvidaron leer algunas de sus frases como… “los gobiernos que han pretendido sofocar la voz de los pueblos, han muerto asfixiados apenas se ha hecho el silencio que apetecían” o quizás aquella otra…. “El espíritu de la juventud es un terreno generoso, donde la simiente de una palabra oportuna suele rendir, en corto tiempo, los frutos de una inmortal vegetación”.

Quizás hoy el inoportuno logo, no pueda dormir, pensando que, por cuidar los ojos de algunos visitantes, olvidó los sentimientos de su gente.

O quizás se arrepienta de la torpeza de su acción. O le hayan enseñado que la verdad no se oculta con un cartel.

Ojalá hoy, el inoportuno logo, le pida perdón a Chela por dejarla afuera de los festejos de su pueblo”.

Foto: Imagen donde se aprecia a Chela Valdez en la cartelera pública, rodeada de margaritas de papel y a su derecha, tapada con el logo de la nominación como pueblo José E. Rodó el día de la celebración de ese aniversario.

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