Rodó vuelve a la cúspide del fútbol centrista  dieciséis temporadas después del último título

Ciudad Deportes
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Su juego no lució como el miércoles pasado, pero eso poco importa ahora, porque Rodó vuelve por sus fueros y el equipo con más títulos de la Liga, regresa a la cúspide del fútbol centrista ganando el Competencia 2024, dieciséis temporadas después de su última consagración. La clave estuvo en saber aguantar el marcador cerrado y aferrarse a lo hecho el miércoles pasado, cuando superó con creces al mismo rival, y obtuvo la tabla Anual que le permitió llegar a este encuentro con la ventaja deportiva de que empatando era el campeón. Y así fue.

Rodó y Fraternidad jugaron este domingo una final como las de las mejores épocas del fútbol centrista y de la que otras ligas difícilmente puedan igualar. Más de 1.300 personas siguieron las alternativas de un juego que no lució, pero sí tuvo empuje, ganas y la entrega que el público agradeció con cánticos de aliento permanente.

Fraternidad hizo algunos cambios posicionales y de nombres para corregir las falencias del miércoles a la noche, cuando Rodó le ganó por dos a cero y se quedó con el Clausura y tabla Anual que le permitió llegar a esta final con la ventaja deportiva de que el empate le daba el título.

Lucas Cabrera jugó como lateral izquierdo y corrió a Briyan Rodríguez como central, en procura de cerrar un sector de la cancha en la cual Rodó lo había superado con claridad. Tres volantes de marca y entrega comandados por Emiliano Larzabal que arrancó esta vez desde el vamos, acompañado por Emiliano Gelpes y Alejandro Pérez, le dieron otra consistencia el mediocampo decano. Benjamín Diperna acompañó más adelantado esa estructura, con la doble función de enlace con el ataque y a su vez marcar a Mauro Moreira, el volante central de Rodó, que el clásico anterior fue el que dirigió los hilos del fútbol del “lobo blanco” desde ese sector del terreno de juego.

A esa nueva estructura los dirigidos por Matías Pérez, le respondieron con la misma oncena y disposición táctica. El equipo no anduvo en la generación de fútbol, como el clásico pasado, pero sí tuvo en su defensa una muralla inexpugnable, rechazando todo intento decano por abrir el marcador.

En el arranque del partido, cuando iban 5 minutos, Fraternidad reclamó una falta a Diperna, que ingresó al área y terminó en el suelo, en lo que pareció más una disputa del balón entre los dos jugadores, que una falta pasible de penal.

Con otra impronta, el conjunto albiverde salió decidido a ganar, sabedor que 72 horas atrás, había resignado la posibilidad de obtener todo y que ahora las circunstancias eran todo lo contrario. Logró anular el juego de su rival, cortando algunos circuitos, pero le faltó la creatividad necesaria para superar una defensa que supo esperar y contrarrestar cuando el rival hizo del juego aéreo su arma de ataque.

Algunas subidas de Cabrera por el andarivel izquierdo en el primer tiempo, y la única acción colectiva y jugando por bajo de Fraternidad, cuando el recién ingresado Cristian Monua, logró conectar con Alejandro Pérez que tocó de primera abriendo una brecha en la defensa blanca, que rápidamente tapó el meta Diego Vera, ahogándole a Monua el disparo,fueron las acciones de peligro más claras de Fraternidad.

En el segundo tiempo el partido se cortó en infinidad de veces, por jugadores de Rodó que quedaban lesionados de algún roce con los rivales, y eso exasperó a un Fraternidad, que veía cómo el tiempo pasaba y la posibilidad de ganar era cada vez más lejana.

El árbitro Aguilar adicionó diez minutos, pero la suerte ya estaba echada. El campeonato alcanzado este domingo por Rodó es producto de una temporada brillante, en la que jugó 19 partidos, ganó 13, empató 4 y perdió tan solo 2. Ayer el equipo no brilló, quizás como nunca debió hacer de su defensa el pilar del triunfo, que le permite volver por sus fueros, reclamar la corona de campéon y hacerlo de la forma más atrevida, ganándole a su clásico rival y en su propia cancha.

Fraternidad 0

H. Espinosa

R. Figueredo

S. Martínez

B. Rodríguez

L. Cabrera

E. Larzabal

E. Gelpes

A. Pérez

B. Diperna

M. Martínez

B. Lapaz

DT. Gastón Souberville

Rodó 0

D. Vera

R. Sattler

L. Chopitea

M.  Cantera

M. Moreira

G. Gómez

D. Romero

D. Herrera

L. Álvarez

C. Hahn

G. Gómez

DT. Matías Pérez

Cambios en Rodó: Maximiliano Martínez por Diego Romero. Cambios en Fraternidad: Cristian Monua por Emiliano Gelpes y Facundo Britos por Santiago Martínez.

Parque Pérez Delgado

Público: 1.300 personas

Juez. Juan Aguilar.

1.065 entradas vendidas

Una multitud se agolpó ayer al parque Pérez – Delgado para seguir el choque clásico entre Rodó y Fraternidad, que le dio el título de campeón al “lobo blanco”. Se vendieron 1.065 entradas, más 227 entradas de vehículos, por lo cual la recaudación ascendió a $ 277.600.

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