Carolina Balián: “Plantar en lugares donde vive gente, trasmite el valor que tienen las especies nativas para la biodiversidad”

Ciudad Política
Comparte esta noticia!
Share

Plantatón Uruguay, que en la mañana de este viernes llegó a Cardona y Florencio Sánchez, con la plantación de 60 árboles nativos, se enmarca en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, contribuyendo directamente con la consecución de varios de sus objetivos. En particular, aporta al Objetivo de Desarrollo Sostenible de la “vida en los ecosistemas terrestres” que apunta a proteger, restablecer y promover su uso, detener e invertir la degradación de las tierras y la pérdida de biodiversidad.

Sobre este aspecto se refirió la economista Carolina Balián, que en representación del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), participó de la plantación.

No es solo plantar árboles nativos, sino también trabajamos en el control de especies exóticas invasoras y procuramos sustituirlas por las especies nativas”, comentó.

En ese marco, dijo que “la selección de las especies elegidas para plantar en cada localidad, lleva su tiempo y estudio, seleccionándose junto a la comunidad local. Por eso tiene mucha importancia el vínculo con los Municipios, las Intendencias y organizaciones que están preocupadas como nosotros en la restauración del bosque nativo”.

Plantar árboles en espacios urbanos, como sucedió en el Bulevar de Cardona, “tiene un valor adicional, que es la sensibilización de la población local. Plantar en lugares donde vive gente, trasmite el valor que tienen las especie nativas para la biodiversidad”, subrayó.

De esa manera permite mejorar la calidad del agua, cuando la plantación se hace cerca de una corriente de ese tipo y además permite restablecer la fauna en el medio local, “porque cuando crecen los árboles que se plantaron, comienzan a llegar otras especies de pájaros vinculados al bosque nativo y esa fauna comienza a regenerarse”.

Balían dijo que el vínculo local tiene mucho que ver también con el cuidado de los árboles plantados. “De nada sirve plantar árboles si después viene un caballo y se lo come, o viene alguien y lo pisa o si nadie lo riega. Si no fuera por el compromiso y apropiación de la gente, la iniciativa no tendría mucho sentido”, destacó.  

Tagged

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.