Raíces: un emprendimiento familiar para encontrarse con la producción natural y los saberes comunitarios

Ciudad Economía
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A dos kilómetros de la ciudad, en medio de un entorno caracterizado por un relieve de sombra y pasto cortado casi al ras de la tierra, se encuentra Raíces, un emprendimiento familiar, que procura no solo producir y comercializar hortalizas de forma natural, sin químicos ni intermediarios, sino también rescatar las identidades locales, sus saberes, mediante encuentros con emprendedores donde se compartan experiencias.

 La idea se fue gestando desde principios de año, cuando Florencia Cervieri se quedó sin trabajo y llegó a Cardona, a la casa de su hermano, Pablo. Allí, en tono de broma, pero dejando traslucir la verdadera intención, le comentó que plantaría todo el campo que rodea su casa, ubicada en el kilómetro 109.800 de la ruta nacional número 12. Aquella idea prendió y Florencia encontró en su cuñada, Mónica Castro, una aleada ideal para poner en marcha el emprendimiento.

Construyeron un invernáculo, plantaron las primeras hortalizas, colocaron riego a los canteros y el fin de semana pasado realizaron el lanzamiento oficial de Raíces, durante un encuentro entre familiares, amigos y emprendedores locales y de otros puntos del país, quienes saludaron con aplausos, las características de un proyecto que procura vincular el desarrollo interior de las impulsoras, con el cuidado de la producción y la conexión con la comunidad.

Productos sanos y saludables

En realidad la responsable de todo esto es Florencia”, aclara de entrada Mónica Castro, aunque en su presentación ante el público reconoció que se trata de “un sueño” hecho realidad.  “Es un emprendimiento familiar que procura generar raíces en el más amplio sentido de la palabra. Las raíces de los vegetales en un invernáculo donde se plantarán hortalizas, para luego venderlas en la comunidad, tratando de evitar intermediarios, para que el alimento llegue a la gente a un precio justo, que sea fresco, sano, saludable, amigable con el ambiente. Esa es la prioridad en este emprendimiento”, destacó.

Pero además de esas raíces, la iniciativa procura trascender la profundidad de la tierra y tejer lazos con la comunidad. “Queremos empezar a rescatar otras raíces, que tienen que ver con nuestra memoria, nuestra identidad, con los saberes familiares. Por ejemplo hoy tenemos alcohol con alcanfor para combatir los mosquitos, ese tipo de cosas que están perdidas y van desapareciendo en el tiempo, pretendemos revitalizarlas y que estén a nuestro alcance”.

En esa expansión que hacen las raíces, procuraremos generar comunidad; por eso hoy estamos acompañados por una cantidad de emprendedores, algunos locales, otros amigos de otras partes del país, que hicieron llegar sus productos y eso es generar comunidad, ayudarnos entre todos, y generar esto de cuidarnos, de cuidar el ambiente”, destacó Castro.

Una vez el invernáculo comience a generar su producción, algo que sucederá en los próximos días, las emprendedoras tienen previsto contar con una cartera de clientes y por pedidos los interesados podrán acceder a una canasta de alimentos de su interés. “A esa cartera de clientes le diremos que para tal día tenemos acelga, lechuga, tomates, frutillas, rabanitos, especias, la gente podrá armar su canasta y la llevamos a domicilio”.

Pero además de esa tarea que será diaria, la idea de las impulsoras de Raíces, es cada tanto generar encuentros como los del sábado pasado, durante el lanzamiento oficial del emprendimiento familiar. “Como todo en la comunidad tenemos que ir viendo qué intereses y expectativas hay. Hoy vamos a finalizar con unos cuentos, pero después puede haber algún espectáculo musical”.

Un cambio personal con proyección comunitaria

Para Florencia Cervieri la puesta en marcha de Raíces, forma parte de un cambio de vida personal que procura contagiar a otros actores de la comunidad. “Yo hace mucho tiempo que vengo trabajando en los productos sanos y saludables, porque creo es la manera que podemos cambiar nosotros mismos. Con toda esta situación de la pandemia quedé sin trabajo y se fue dando ésta posibilidad. Comenzamos en enero, hoy tenemos un invernáculo producido, sin conservantes, sin nada de pesticidas. Hay un ambiente familiar, de red, todo el mundo está dispuesto, tiende una mano. También queremos brindar un espacio para gente que tiene sus emprendimientos,  puedan exponer aquí sus productos”, precisó.

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